Testigo del aceite encendido en el cuadro de mandos de un coche indica consumo de aceite en el motor

Consumo de aceite del motor: por qué ocurre, cuánto es normal y cómo controlarlo 

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Compruebas el aceite y te das cuenta de que el nivel que muestra la varilla del motor ha bajado. Añades lubricante y te preguntas si tu coche tiene un problema. No tiene por qué ser así: el consumo de aceite forma parte del funcionamiento normal de cualquier motor. Otra cosa es saber cuánto es normal, qué lo dispara y cuándo conviene preocuparse. 

En esta guía reunimos todo lo que debes saber sobre el tema: por qué los coches consumen aceite, cuántos litros son razonables, qué papel juegan la viscosidad y el tipo de lubricante, cómo revisar el nivel y a qué te arriesgas si conduces con poco lubricante. 

Por qué los motores consumen aceite 

El punto de partida puede resultar sorprendente, pero es así: todos los vehículos con motor de combustión consumen aceite.  

El lubricante tiene que llegar a los segmentos del pistón y a las válvulas. Desde ahí, una parte mínima acaba inevitablemente en la cámara de combustión, donde se quema con el combustible. Si quieres conocer los detalles técnicos, los hemos repasado al hablar de las vías por las que el lubricante llega a la cámara de combustión

Además, influyen otros dos factores: el propio diseño del motor, que reparte el lubricante de una forma o de otra, y el estilo de conducción. Cuanto más revolucionado trabaje el motor, más aceite consumirá. 

¿Cuánto consumo de aceite puede considerarse normal? 

Los valores máximos de consumo de aceite dependen del motor del vehículo en particular y suelen estar indicados por el fabricante en sus libros de mantenimiento. Sin embargo, por lo general, hoy en día suele rondar entre un litro cada 1.000 km en motores diésel y 0,7 litros en motores de gasolina.  

Eso sí, un coche en buen estado se suele mover por debajo de esos límites. Eso sí, el consumo de aceite real dependerá de varios factores, que van desde el propio estado del motor, la bomba y el filtro de aceite, el tipo de utilización del vehículo, el régimen de giro del motor, el estilo de conducción, etc. 

Lo más habitual es un consumo de aceite de 0,6 litros cada 10.000 km en vehículos que no sean muy antiguos, aunque esto dependerá de su estado y el desgaste del motor. En cualquier caso, se podría considerar normal un consumo medio de 1 litro cada 10.000 km. 

Qué hace que un motor consuma más: viscosidad y tipo de base 

La temperatura es la clave. Al calentarse, el aceite pierde viscosidad, se vuelve más fluido y le resulta más fácil colarse en la cámara de combustión.  

Por eso un lubricante con un alto índice de viscosidad mantendrá mejor su viscosidad a alta temperatura y tenderá a consumirse menos.  

Por ello, los aceites sintéticos, más resistentes a la temperatura, menos volátiles y con mayores índices de viscosidad aguantan más y mejor que los minerales. Eso sí, debes recordar siempre que solo debes utilizar el tipo de aceite que indica el fabricante para tu vehículo, con la viscosidad y la formulación adecuadas. 

¿Qué pasa con el consumo de aceite si uso un lubricante sintético en un coche antiguo? 

Hay un caso que merece mención aparte: qué pasaría si usamos aceite sintético en vez de mineral en coches antiguos.  

Generalmente, los lubricantes sintéticos tienen una mayor capacidad detergente (es decir, de limpieza) y tienden a arrastrar los depósitos que se habían formado anteriormente con el uso de aceites minerales.  

Esto puede hacer aumentar las holguras internas del motor e incrementar el consumo de aceite (incluso hasta los cuatro litros cada 10.000 km), aunque normalmente volverá a niveles más normales a partir del segundo cambio.  

También puede suceder que detectemos que la presión de aceite baje un poco debido a que el lubricante encuentra menos resistencia a circular dentro del motor. 

Por lo demás, otras posibles causas de un consumo anormal de aceite pueden ser un exceso de aceite en el cárter, la dilución por combustible, el desgaste progresivo de los componentes y un cambio a una viscosidad distinta a la que recomienda el fabricante.  

Además, conviene no confundir consumo con pérdida: si hay fugas, el aceite no se está quemando, se está escapando. En este artículo encontrarás respuesta a algunas de las preguntas más habituales sobre el tema: 

Cómo controlar el nivel de aceite, cuándo y por qué hacerlo 

Si bien cierto consumo de lubricante es habitual, su vigilancia también debe serlo. Repasamos cómo se mide bien con la varilla en un artículo específico, porque el gesto tiene su técnica: motor frío, coche en horizontal, sacar la varilla, limpiarla, volver a introducirla a fondo y comprobar entonces el nivel, que debe quedar entre las marcas de mínimo y máximo. 

¿Que cada cuánto tiempo hay que controlar el nivel de aceite al coche? Toma nota: 

– Una vez al mes, como rutina básica. 

– En los cambios de estación, cuando la temperatura varía. 

– Antes de realizar cualquier desplazamiento largo. 

– Cada dos semanas en coches antiguos. 

¿Qué ocurre al circular con el nivel de aceite bajo? 

El aceite del motor no solo lubrica: también disipa el calor que genera el motor. Cuando hay poca cantidad en circulación, ese calor se reparte entre menos litros, el lubricante no tiene tiempo de enfriarse y se degrada a toda velocidad. El resultado son lodos, barnices y hollín depositados dentro del motor. 

A partir de ahí, las consecuencias de circular con el nivel de aceite bajo escalan rápido: más temperatura, desgaste acelerado y posibilidad de aparición de averías serias como el gripaje del motor, problemas en el filtro de partículas o la rotura del turbo.  

Todo eso se puede evitar con dos buenos hábitos: comprobar el nivel de vez en cuando y usar el lubricante adecuado y de calidad contrastada para tu vehículo  para rellenar. 

Consumo de aceite en flotas: claves para gestionarlo 

En un coche particular, basta con estar atento para manejar el consumo de aceite. En una flota, la intuición no es suficiente: hace falta un seguimiento sistemático de ese fenómeno en los vehículos.  

Esa gestión en flotas requiere registrar la cantidad de aceite de cada llenado, la que se va añadiendo y cuánto aceite usado hay en el cárter al cambiarlo. Después se llevan esos datos a una ficha de control con matrícula, modelo, conductor, kilómetros y litros consumidos. 

Con esa información puedes medir el consumo en litros cada 10.000 km, que es la unidad que permite comparar modelos y marcas entre sí.  Te explicamos cómo hacer el seguimiento con detalle en este artículo: 

¿Qué ocurre cuando un vehículo de tu flota se sale de su patrón de consumo de aceite? Que estarás ante una señal temprana de alerta: un análisis del lubricante puede mostrar si existe un desgaste excesivo en el motor por la aparición de metales en el aceite. Así podrás programar una reparación o un mantenimiento preventivo antes de que se convierta en una avería mayor y en una parada de servicio. 

Si tienes alguna pregunta más sobre consumo de aceite en vehículos, no dudes en dejar un comentario un poco más abajo. Nuestros técnicos la responderán. 

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