La transición hacia el uso de energías más limpias es una tendencia imparable en la que el hidrógeno ocupa, poco a poco, un lugar central.
Hasta hace no mucho el hidrógeno era solo cosa de algunas aplicaciones industriales o de la exploración espacial. Sin embargo, ya se considera una alternativa viable a los combustibles fósiles para sectores como el transporte, la industria pesada y la generación de energía.
Seguro que te suenan, porque te hemos hablado aquí de ellos, los vehículos eléctricos de pila de combustible (FCEV). Efectivamente, utilizan hidrógeno para funcionar y acaparan la mayor parte de la inversión actual en tecnologías de hidrógeno, junto a las aplicaciones industriales.
Con todo, hay otra tecnología que acapara cada vez mayor atención: la de los motores H2 ICE. También te hemos hablado de ellos: son propulsores de combustión interna convencionales adaptados para utilizar hidrógeno. Estas motorizaciones cada vez son más populares en determinados sectores como el del transporte pesado.
Desafíos de una tecnología al alza
Los fabricantes de equipos originales (OEM) prueban de manera activa el potencial de los motores H2ICE. A diferencia de los vehículos eléctricos de batería (VEB), los H2ICE ofrecen un reabastecimiento rápido y una mayor autonomía.
Esto hace que la tecnología H2ICE sea especialmente atractiva para aplicaciones de trabajo pesado donde la eficiencia y el tiempo en funcionamiento son esenciales.
¿Son todo ventajas con el hidrógeno para trabajo pesado? En realidad, no. Su uso también presenta ciertos desafíos que hay que afrontar. Uno de ellos tiene que ver con la baja densidad energética por unidad de volumen de este combustible, que dificulta su almacenamiento.
Por ejemplo, los combustibles líquidos como el diésel se pueden almacenar de forma compacta. ¿Qué ocurre con el hidrógeno? Que requiere tanques de almacenamiento de alta presión. Hablamos de recipientes voluminosos y pesados, que ocupan más espacio que los tanques de combustible tradicionales.
¿Y qué pasa cuando ocupamos espacio en un camión o en una furgoneta? Que pierden capacidad de carga, que es para lo que queremos precisamente estos vehículos. A esto hay que sumar mayores penalizaciones por peso.
Para que te hagas una idea, los estándares actuales de la industria utilizan tanques de presión de 700 bares para almacenar hidrógeno. Son tanques con paredes gruesas fabricadas con materiales compuestos avanzados para soportar una presión interna elevada.
El problema es que, a 700 bares, las estaciones de servicio requieren infraestructuras especiales para poder llenar los tanques de manera segura. Y, claro, estos sistemas resultan caros de instalar y mantener.
Uso de hidrógeno en los H2ICE: rendimiento y lubricación
¿Y si hablamos del propio uso de hidrógeno en vehículos con tecnología H2ICE? Pues resulta que este combustible también presenta algún desafío específico.
Hay que tener en cuenta que el hidrógeno tiene ciertas propiedades únicas, como su inflamabilidad, una baja energía de ignición y la generación de vapor de agua, que es lo que sale por el tubo de escape.
Esto supone que la combustión de hidrógeno introduce condiciones completamente nuevas, las cuales afectan al desgaste del motor, a la corrosión y a la eficacia del lubricante que se utiliza en el propulsor.
Un ejemplo: el vapor de agua que producen estos motores puede introducirse en los componentes del motor, provocando corrosión y emulsificación del aceite. Mientras, la fragilización por hidrógeno supone un riesgo para piezas críticas como pistones e inyectores.
Ya tienes una visión general de lo que puede llegar a suponer el uso de hidrógeno en transporte pesado, así que más adelante dedicaremos algunos artículos específicos para hablar sobre los retos asociados con los motores de combustión de hidrógeno.
Por supuesto, también te hablaremos sobre el desarrollo de lubricantes compatibles con el hidrógeno, así como el papel de las tecnologías de prueba avanzadas para progresar hacia sistemas alimentados por hidrógeno más eficientes, duraderos y sostenibles. ¡Permanece atento a este blog!




