Cuando das el salto al vehículo eléctrico, una de las primeras dudas que surgen suele ser: ¿qué hay que revisar y cada cuánto? El mantenimiento de estos coches es distinto al de los de combustión, pero también es necesario comprobar el estado de ciertos componentes e incluso introducir nuevos trabajos de mantenimiento.
En la Semana de la Movilidad Eléctrica, no está de más recordar qué tipo de mantenimiento requiere un vehículo eléctrico, qué elementos conviene controlar, cuáles se deben sustituir, cada cuánto y cómo cuidar elementos críticos como la batería. Aquí tienes una guía de mantenimiento de un coche eléctrico para ver de un vistazo los puntos más importantes.
Por qué el mantenimiento de un vehículo eléctrico es diferente
La mecánica de un vehículo eléctrico es más sencilla que la de uno de combustión interna. Los motores eléctricos no utilizan aceite motor, ni tienen correa de distribución, bujías, filtro de aceite, de aire o de combustible.
Tampoco hay tantas piezas del motor en movimiento expuestas a desgaste por altas temperaturas y fricción. Además, en los coches eléctricos la caja de cambios se suele sustituir por un reductor
Todo esto supone que los vehículos eléctricos requieren menos mantenimiento periódico que los convencionales. Eso sí, no están exentos de ello y conviene seguir al pie de la letra las instrucciones del fabricante al respecto.
¿Qué mantenimiento precisa un coche eléctrico?
Aunque a los vehículos eléctricos no se les haga el mismo mantenimiento que a los de combustión, sí es necesario revisar y sustituir, en su caso, otros elementos. Es más, partes como el tren de rodaje, la suspensión o el habitáculo son idénticas a las de los coches convencionales, así que necesitan las mismas atenciones.
Algunos de los elementos que se suelen cambiar periódicamente en un vehículo eléctrico son los siguientes. Los intervalos son orientativos, siempre hay que comprobar los específicos para cada modelo en su libro de mantenimiento:
– Fluidos refrigerantes del motor eléctrico y la batería: generalmente se cambian cada 10 años.
– Lubricante del reductor o transmisión: generalmente se cambia cada cuatro años o 60 000 a 80 000 km, lo que antes ocurra.
– Líquido de frenos: cambio cada dos años.
– Pastillas y discos: sustitución menos frecuente que en coches convencionales debido a un menor desgaste.
– Amortiguadores y tren de rodaje: revisión cada 20 000 km aproximadamente.
– Neumáticos: se suelen desgastar más rápido y se sustituyen normalmente cada 30 000 a 60 000 km.
– Filtro del habitáculo: recomendable cambio anual.
– Escobillas limpiaparabrisas: sustitución según desgaste.
Además, el mantenimiento de un coche eléctrico exige comprobaciones específicas:
– Revisión de las conexiones eléctricas y de los sistemas de alta tensión, incluida la batería de alto voltaje.
– Revisión de los dispositivos electrónicos que gobiernan los sistemas de almacenamiento de energía y carga.
Consejos para cuidar la batería de un coche eléctrico
La batería es el elemento más caro de un vehículo eléctrico. Su duración depende en gran medida de cómo la cargues y de la temperatura a la que trabaje. Cuidarla tiene menos que ver con el taller que con tus hábitos del día a día.
La recomendación general consiste en mantener la carga entre el 20 % y el 80 %, además de evitar recargas completas frecuentes.
Las temperaturas extremas también pasan factura, así que conviene no dejar el coche eléctrico a pleno sol en verano ni exponerlo al frío intenso durante largos periodos.
Un estilo de conducción suave y respetar los mantenimientos recomendados por el fabricante también son buenos hábitos para cuidar la batería.
¿Cuántos años dura la batería de un coche eléctrico?
La referencia habitual son unos diez años o entre 100 000 y 200 000 km, aunque hay tecnologías que llegan a los quince años o más. Puedes comprobar el dato en el libro de mantenimiento del vehículo.
Preguntas frecuentes sobre el mantenimiento de un coche eléctrico
¿Un coche eléctrico necesita cambio de aceite?
Recuerda que el coche eléctrico no lleva aceite de motor, así que no existe el cambio de aceite tal y como lo conoces. Sí utiliza un lubricante específico para el reductor o la transmisión, que debe sustituirse periódicamente, así como el fluido refrigerante.
¿Cada cuánto hay que llevar un coche eléctrico al taller?
Depende del fabricante, pero las revisiones son menos frecuentes que en un coche de combustión. El manual del usuario marca los intervalos exactos de cada modelo y es la referencia que debes seguir.
¿Es verdad que los neumáticos duran menos en un coche eléctrico?
Sí. Esto se debe al mayor peso que suponen para el vehículo elementos como las baterías y al par motor de los motores eléctricos, que entregan al máximo de manera casi inmediata. Esto supone que los neumáticos se desgasten entre un 15 % y un 20 % más rápido que en un vehículo convencional.
¿Por qué los frenos se desgastan menos en un vehículo eléctrico?
En los vehículos eléctricos, la frenada regenerativa ayuda a frenar el coche recuperando energía, de modo que pastillas y discos intervienen menos. En todo caso, es necesario revisar y sustituir el líquido de frenos periódicamente, igual que en un coche convencional.




